¿Qué es el estrés?

Nos sentimos estresados  cuando hay un desequilibrio entre los  estímulos y las exigencias de nuestro entorno y nuestra habilidad para responder a las mismas.

Por ejemplo, si estamos experimentando un pequeño cambio en nuestra vida, somos capaces de manejar los retos que ello pueda traer, pero si nos enfrentamos a  un gran cambio vital, puede que no estemos  psicológicamente preparados y necesitemos  más tiempo y energía para ajustarnos a dicha nueva situación.

¿Cuantos tipos de estrés hay?

Hay dos tipos de Estrés: EUSTRÉS y  DISTRESS

Eustrés: es un estrés positivo y esencialmente valioso, el cual te ayuda a desarrollar tus habilidades de adaptación al nivel necesario para afrontar las exigencias de tu entorno

Distress: es un estrés negativo. Cuando las exigencias son muy altas o frecuentes, y las habilidades o destrezas no están lo suficientemente desarrolladas. Produce ansiedad y sufrimiento.

¿Cómo puedo reconocer si estoy bajo estrés? ¿Cómo puedo reconocer estos síntomas?

El estrés es experimentado de forma distinta por cada ser humano. Influyen en ello la cultura de la cual uno procede, así como la familia de origen (hay patrones de aprendizaje relativos a cómo responder al estrés). Las familias occidentales somatizan de forma muy diferente de las Orientales o Caucásicas. Además, todas las familias tienen sus “puntos débiles” donde los miembros de la familia han aprendido a somatizar más. Por ejemplo, algunos estudios han descubierto que los miembros de ciertas familias desarrollan migraña, otros dolores estomacales o trastornos del sueño.

Hay una gran diversidad en los síntomas de estrés, (además, a veces se solapan con otros problemas emocionales como, ansiedad, depresión, etc.). Algunos ejemplos de los más usuales son:

Síntomas Fisiológicos:

  • Dolores de cabeza o migraña
  • Desordenes del Sistema digestivo
  • Dolores de pecho o taquicardia
  • Dolor muscular o dolor de espalda
  • Trastornos del sueño y de la alimentación
  • Dificultades en respirar
  • Problemas sexuales: eyaculación precoz, vaginismo, impotencia, etc.

Síntomas Psicológicos:

  • Fuertes variaciones estado ánimo. Sentir enfado, alegría, tristeza o miedo mucho más fácilmente que antes.
  • Mareos o estar despistado, así como dificultades para pensar o concentrarse en el trabajo.
  • Perdida de auto-confianza y auto-estima.
  • Posible pérdida de eficiencia en el trabajo
  • Ansiedad y sufrimiento
  • Abuso de alcohol
  • Dificultades para percibir placer, pudiendo haber inapetencia sexual.

Síntomas Relacionales:

  • Enfadarse con todo el mundo, a veces sin razón aparente.
  • Percibir que estas siendo perseguido por tu jefe y/o colegas.
  • Malentendidos y dificultades en tu comunicación con otros.
  • Tendencia a quedarse en casa antes que socializar
  • Pérdida del sentido del humor (volveré demasiado serio)
  • Perder espontaneidad en tus relaciones

¿Como puedo ayudarme a mí mismo a gestionar estos problemas?

Tienes que desarrollas tus herramientas psicológicas para luchar con el estrés y encontrar un equilibrio de nuevo:

  1. Tus aptitudes personales hacia la percepción del estrés y el sufrimiento en la vida. “El sufrimiento me ayuda a crecer”
  2. Tus habilidades personales para adaptarte a un nuevo entorno o actividad.
  3. Tus recursos emocionales para mantenerte sano (por ejemplo, a través de la nutrición emocional recibido por parte de tu familia y amigos).

Tu habilidad para encontrar nuevas alternativas a los problemas y en la toma de decisiones.

Estar en contacto con tu energía interior.(Aquellas personas que llevan una máscara gruesa, son más vulnerables a sufrir de estrés).

¿Puedes darme alguna sugerencia para prevenir el estrés?

  • Aprende a decir “NO”, poner límites a tu jefe, tus colegas, tu pareja e hijos. No intentes ser un superhéroe. ¡No lo eres!
  • Haz ejercicio moderado a diario. Muévete, camina, baila, corre y disfrútalo.
  • Practica algunos ejercicios de relajación en casa o en el trabajo.
  • Aprende de tus “puntos débiles” y desarróllalos”
  • Mejora tus habilidades de comunicación, así como tus habilidades para la toma de decisiones.
  • Cuida de tu nutricional emocional; mantente en contacto con aquellas personas que quieres.
  • Respira hondo y a menudo.
  • Controla tu horario, déjate un tiempo para relajarte.
  • Afronta los problemas como retos que te hacen crecer psicológicamente.
  • Si estas en una cultura diferente a la tuya, intenta aprender la sabiduría de esta nueva cultura y enriquécete con nuevas perspectivas.
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